martes, 17 de mayo de 2011

¿Sin descargas?

La llamada “ley Sinde” es un apartado de la ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible, dedicada a la regulación de webs y a la protección de la propiedad intelectual. Fue aprobada en el Congreso el 15 de febrero de 2011 gracias al apoyo que PP y CiU brindaron al gobierno, después de diversas negociaciones.
Esta ley se encuentra dentro del marco de actuación que la Eurozona está aplicando para sus gobiernos respecto a la regulación de Internet. Y es apoyada y promovida además por EEUU, como confirman los cables publicados en Wikileaks.

El Congreso aprueba leyes que benefician a la sociedad. Veamos a qué sociedad en este caso:
Por una parte está la industria cultural representada por la Coalición de Creadores, formada por entidades como la Sociedad General de Autores (SGAE), la Entidad de Gestión de Derechos de los Productores Audiovisuales (EGEDA) y la Asociación de Productores de Música de España (Promusicae).
Ligadas a esta industria encontramos a diversas figuras del panorama cultural español, como Alejandro Sanz, Fernando Trueba o Eduardo Noriega. Más de 150 escritores, entre ellos Almudena Grandes, Rosa Montero, Juan José Millás, Ángeles Caso, Elvira Lindo, Fernando Savater y Enrique Vila Matas, firmaron un manifiesto por el Copyright, en el que señalan que “Internet debe ser un medio libre y neutral, pero eso no quiere decir que no deban existir reglas en su administración y que pueda conservar la impunidad quien las infringe”. 

Los principales argumentos a favor de dicha ley son los siguientes:
  • Descargar contenido protegido por derechos de autor sin su consentimiento es ilegal porque así lo dice la Ley de Propiedad Intelectual, si bien no es delito porque no encaja dentro de lo establecido en el Código Penal, que exige que la conducta tenga ánimo de lucro. Tampoco es la intención del Parlamento que esta conducta se castigue con cárcel.
  • La Ley Sinde incorpora la participación de un juez en diferentes momentos del procedimiento estableciendo un sistema con garantías suficientes para alejar el peligro de la censura.

Desde la aparición en escena de esta Ley, numerosos colectivos formales e informales se han manifestado en contra.


Los partidos políticos que han mostrado una postura claramente contraria son Izquierda Unida, Unión Progreso y Democracia, Ciudadanos y el Partido Pirata. También se han pronunciado claramente en contra la asociación de consumidores Facua y el diario 20minutos, único medio de comunicación español en posicionarse abiertamente. 

Se ha generado un auténtico debate social, principalmente en la Red, y se han puesto en marcha campañas en contra de la ley, movilizaciones de la opinión pública y recogida de firmas. Periodistas, blogueros e internautas redactaron un manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet, respaldado por miles de usuarios a través de las redes sociales. En dicho manifiesto se esgrime que “Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir”. Se critica principalmente que se sitúen los derechos de autor por encima de derechos fundamentales como el derecho a la privacidad.


Blogueros, periodistas, abogados, administradores de webs, y un largo etcétera de usuarios han criticado la iniciativa del Gobierno aduciendo muchas razones. En primer lugar, consideran que se trata de una ley que obedece a criterios empresariales y desatiende los derechos de los internautas, tal y como reclaman organizaciones de consumidores. Además, deja en una situación ambigua muchas prácticas de los usuarios de Internet, como la remezcla.

Los creadores llevan años quejándose de las condiciones abusivas de la “industria cultural” y de las sociedades de gestión. Escritores, músicos y cineastas se lamentaban de la miseria que les llegaba a ellos, los auténticos creadores, de los beneficios generados por los derechos de autor.



La tecnología e Internet les está ofreciendo una nueva forma de gestionar dichos derechos, más directamente. Es verdad que es un camino todavía incierto que debe estudiarse, pero al menos es otro camino. Y muchos autores han comprendido rápidamente que esta nueva realidad es una gran oportunidad de negocio.



Es lógico que las empresas productoras de bienes culturales y los propios autores exijan una ley que proteja su propiedad. Pero una ley no va a cambiar la realidad: la tecnología ha hecho fácil la copia y la distribución de los contenidos. Las empresas que viven de vender estos contenidos tienen que ofrecer algo más que copias y distribución si quieren sobrevivir.



Escoger licencias copyleft para proteger sus creaciones, supone para un músico no perder el control de los derechos que genere su obra, lo que sí ocurre cuando un autor se afilia a una entidad de gestión, siendo ésta la que pasa a ostentar la titularidad de sus derechos en todos los conceptos.


Álex de la Iglesia expone un argumento muy interesante: "De pronto descubrí que había muchos puntos en común [entre la industria cultural y los internautas]. Nadie estaba a favor del todo gratis, estaban de acuerdo en reconocer los derechos (y obligaciones) del autor frente a su obra, y a todos les parecía correcto buscar una manera ágil y eficaz de hacerlo. Yo, por mi parte, reconocí que el modelo de mercado necesitaba ser ampliado y corregido, que la oferta legal no era suficiente, y que compartir archivos con libertad era algo inamovible y deseado por todos".


También hay que eliminar el argumento de que la piratería está acabando con la “cultura”; está acabando (afortunadamente) con la “industria cultural” que conocemos, que beneficia solo a unos pocos. Dicha “industria” en lugar de quejarse, debería observar y aprender de los “piratas”, ya que ellos han comprendido que se puede hacer (o no hacer) negocio en Internet. Y no aferrarse a una ley que, entre otras cosas, es inviable.

sábado, 30 de abril de 2011

Convergencia y Dispersión

En esta era de nuevas tecnologías dos términos opuestos pasan a ser complementarios: la convergencia y la dispersión. Pues gracias a la convergencia digital y de medios que caracterizan esta época es posible la dispersión de una historia en diferentes medios y canales. En esto consiste precisamente la narrativa transmedia. 
Transmedia storytelling is a technique of telling stories across multiple platforms and formats”.
Dicha narrativa no solo implica que las distintas partes de la historia sean diseminadas por diferentes plataformas y formatos (en el caso de BICICLOWN: Internet, libros, dvd, eventos reales,…), sino que cada canal debe aportar aspectos nuevos al todo de forma que los contenidos se complementen y potencien entre sí. Es decir, que cada parte de la historia debe ser autónoma y contribuir al mismo tiempo al conjunto total del universo que la historia representa. Cada parte de la historia aprovecha las características del medio en que se desarrolla y el resultado de esta narrativa supone una amplia gama de productos y diferentes fuentes de ingresos. 
“Transmedia storytelling se da cuando diferentes elementos narrativos perteneciente a una misma historia o mundo se diseminan en múltiples plataformas, medios o canales para crear una única narración. Se trata en general de operaciones elaboradas que permiten contar historias muy complejas, que requieren una preparación muy eficiente”. Massimo Martinotti
En el caso del biciclown la historia principal es su propio día a día, ¿Y qué historia hay más compleja que la vida misma? Sus historias serían el plot inicial, dispersadas sobre las diferentes plataformas y formatos. Todos ellos independientes y autónomos. 

En este caso, no se utiliza Internet para desarrollar identidades de ficción con vida propia como hacen muchas series de televisión, sino que se utilizan diferentes plataformas para contar una historia real: el día a día de una persona real con un proyecto concreto. Creo que al tratarse de la vida misma, este proyecto se presta a este tipo de narrativa, pues al igual que la vida se puede contar de múltiples maneras: con un diario escrito en internet, con fotos, con un documental, con un libro impreso…

Opino que este tipo de narrativa es muy interesante para el proyecto de biciclown, pues le permite extenderse a diferentes medios y, por lo tanto, llegar a diferentes públicos (habrá personas que no conozcan su página web, pero que descubran y lean sus libros, por ejemplo).
“La narrativa transmediática no es la adaptación de una historia contada por un medio a otro medio. Sino que los diferentes medios y lenguajes participan y contribuyen en la construcción de un único y gran universo narrativo transmedia. Esta dispersión textual es una de las más importantes fuentes de complejidad en la cultura popular contemporánea”. Carina Maguregui
  http://cultura-abierta.blogspot.com/2011/04/semana-9-el-creador-como-protagonista.html

lunes, 25 de abril de 2011

Nuevas formas de consumir / Nuevos modelos de negocio

El desarrollo de las nuevas tecnologías está obligando a muchos modelos de negocio tradicionales a transformarse. Si bien, lo interesante de Spotify es precisamente que no se trata de esto, no es un modelo de negocio tradicional adaptado a las nuevas circunstancias, sino que es un modelo de negocio creado en y para Internet. De este modo, ha creado (y no adaptado) su diseño de negocio basándose en las prioridades de sus clientes actuales, unos clientes que han cambiado la forma de consumir cultura y reclaman fórmulas adecuadas a este nuevo tipo de consumo. 

Spotify nace con una cadena de valor de la industria completamente diferente a la tradicional. Tiene menos eslabones, es decir, menos intermediarios, aproximando así el creador al usuario (y viceversa). De este modo, se intenta que los creadores puedan ganarse la vida con su trabajo y que los usuarios se beneficien de las herramientas de distribución que ofrecen las nuevas tecnologías de comunicación.

El modelo de negocio (o plan estratégico para ganar dinero) de Spotify es el Freemium, que consiste en combinar una versión gratuita con inserciones de publicidad durante la escucha de canciones con una versión de pago sin publicidad ni restricciones de escucha. Los beneficios se consiguen con la venta de espacios publicitarios para la versión gratuita, con las cuotas de los usuarios Premium y con la venta de canciones disponible en ambas versiones (gratuita y de pago). Además, hay que tener en cuenta que Spotify también genera otro tipo de valor, pues esta difusión masiva de música repercute positivamente en la compra de entrada de conciertos, de merchandising, etc.

Si es un buen modelo de negocio o no, lo sabremos con el tiempo. Lo que está claro es que las nuevas formas de consumir requieren nuevos modelos de negocio.

domingo, 10 de abril de 2011

Monetizando

Un modelo de negocio innovador basado en la generación de conocimiento bajo licencia de propiedad intelectual abierta tiene que sustentarse en la idea de economía de la abundancia, en lugar de en la economía de la escasez que propone el modelo tradicional. Y basándonos en esa idea se pueden contemplar alternativas para monetizar el producto

En el caso concreto del congreso de estomatología no propondría el merchandising on line, y no porque esté en contra de dicha técnica, sino porque considero que no es adecuada para este evento, por el tipo de actividad y el tipo de público. 

Así que buscaríamos otros modos de financiación como:

- patrocinios de empresas farmacéuticas, de empresas de telecomunicaciones (dado que es un evento basado en la tecnología), de hoteles de la ciudad, de compañías de avión, etc.

- financiación colectiva: propondríamos a la comunidad que se ha ido formando en torno al congreso la posibilidad de convertirse en pequeños (o grandes) financiadores del congreso, ofreciéndoles a cambio una serie de ventajas como: aparecer como tales en la web, participar en eventos privados, como comidas con algunos ponentes, etc. Para que este modo de financiación funcione es fundamental establecer vínculos fuertes con la comunidad. 

- financiación pública: podría solicitarse también ayuda pública dado que el congreso tiene como objetivo la creación de conocimiento, es decir, un bien común.

- la publicidad en la web: selectiva y específica (relacionada con la estomatología: productos farmacéuticos, cursos, congresos…) que pueda ser de interés para las personas relacionadas con el congreso.

- la venta de las actas impresas bajo pedido con material exclusivo (freemium): en la web estarían disponibles en pdf, y daríamos la opción de obtenerlas impresas y con una  serie de materiales añadidos previo pago y bajo pedido. Estos materiales serían un dvd con todas las ponencias del congreso además de entrevistas a personajes de interés (profesores, médicos, etc.) asistentes al congreso, realizadas exclusivamente para este dvd, pidiéndoles que profundizasen en los temas que han suscitado un mayor interés durante el congreso. 

domingo, 3 de abril de 2011

El moderador

La figura del moderador es clave para que funcione correctamente este tipo de congresos basado en la innovación abierta. En concreto, en nuestro caso, el moderador se encargará de identificar los temas importantes, fomentar el debate en las redes sociales y garantizar el correcto almacenamiento y la fácil recuperación de todo el conocimiento generado durante el congreso (intercambio de información en twitter, comentarios en el blog, ponencias, vídeos, etc.).

El moderador tendrá pues dos misiones fundamentales, por una parte, coordinar el intercambio en el grupo virtual (generando un clima de confianza) y, por otra, promover la creación de conocimiento. Su papel será muy importante antes, durante y después del congreso. En la primera fase se encargará de coordinar el discurso online que se irá creando, seleccionando todo el material (preguntas, comentarios, blogs, webs…) que puede ser interesante utilizar en el congreso. Durante la celebración del congreso, será el encargado de articular los debates generados en torno a las ponencias. Y al finalizar el evento será el encargado de la gestión de los resultados, para lo que deberá analizar en profundidad toda la información generada/obtenida para proceder a su explotación sistemática.